
Un doblete de Mbappé resuelve un exigente debut para Francia
La subcampeona del mundo, con cuatro delanteros de arranque sobre el campo, derriba la resistencia de Senegal en la media hora final (3-1)
Kylian Mbappé celebra su gol contra Senegal. / CHARLY TRIBALLEAU / AFP ¿Ya nos sigues? Marcanos como medio preferente Añádenos en Google Sergio R.Viñas 16 JUN 2026 23:18 Para Kylian Mbappé, como bien describe Luis Enrique, el fútbol es un asunto personal. Fue campeón del mundo en 2018, pero entonces solo era un adolescente prometedor. Su Mundial debía ser el de 2022, trigoleador en la final, pero el destino reservaba su sonrisa para Messi. Y en esta cita, de nueva estrella rutilante pero con la sombra del Balón de Oro Dembélé acechándole, anhela que la tercera estrella de Francia se conjugue con su apellido. El primer episodio cumplió con la misión. Prometía ser Senegal un hueso para la subcampeona del mundo en el debut y lo fue. Más de una hora de resistencia y amenaza hasta que Mbappé se aprovechó del inmenso talento de Olise para desatascar el enredo, marcando el primero de sus goles de la tarde neoyorquina. A partir de ahí, todo fue muy sencillo para una de las grandes favoritas al título, si no la mayor de todas ellas.
Cuatro delanteros en el once
A Deschamps, impecable currículum con un Mundial, otra final y una más de Eurocopa, le sigue persiguiendo la fama de ser un seleccionador 'amarrategui'. Bien ganada, a decir verdad. En su torneo de despedida después de 14 años, sin embargo, se presentó con cuatro delanteros en la alineación, acumulando la totalidad del abundante talento a su disposición. Mbappé, Dembélé, Doué y Olise juntos sobre el césped, un ataque incomparable al de cualquier otra selección. El peaje era disponer un centro del campo raquítico, con Tchouaméni y su gran jugador fetiche, Rabiot, sosteniendo el andamiaje. Una invitación clara a que Senegal hiciera lo que hizo, lo que tan bien se le da: defensa replegada y salir al contragolpe como si no existiera un mañana. Barcola bateó a Mendy para medir el segundo gol del Francia-Senegal. / DARRIAN TRAYNOR / Getty Images vía AFP Francia no disparó a puerta en toda la primera mitad, mientras los africanos se apuntaron un disparo al palo de Nico Jackson y otro franco a las nubes de Sarr cuando el árbitro ya miraba a su reloj para señalar el descanso. En él, Deschamps aleccionó a los suyos para que se buscaran más entre líneas, incrementando la velocidad del balón para sorprender a la defensa senegalesa. Y obedecieron sus hombres, con Olise y Doué buscando más posiciones interiores para desordenar la zaga rival. Ambos lo probaron en los minutos iniciales y después Mbappé reclamó un penalti que el árbitro no señaló pese a que el VAR le pidió que revisara su decisión inicial de no concederlo.
Paso de fantasía de Olise
La frustración, sin embargo, le dura apenas cinco minutos a la estrella del Madrid. Porque en el 66, Olise se inventó un pase de fantasía entre líneas que Mbappé aprovechó en el área con su voracidad y efectividad habitual, esas que parecía haber olvidado en los últimos meses de la temporada con el equipo blanco. A partir de entonces, tras un golazo anulado a Nico Jackson por claro fuera de juego, todo fue más sencillo para Francia, forzada Senegal a arriesgar y dejar más espacios para los gallos de Deschamps. Barcola, dos minutos después de sustituir a Dembélé, fue quien llevó la calma a la selección francesa, fortalecida en su condición de favorito en el Mundial derrotando a la selección que ganó, al menos sobre el campo, la última Copa de África. Noticias relacionadas El tanto de la joya Mbaye en el descuento les sirvió de justo consuelo. Lástima para los senegaleses que todavía quedará un gol de Mbappé, para mayor gloria propia. Ya se verá si este es o no su Mundial. De momento, la cosa tiene buena pinta para el astro del Madrid.

